La
factura electrónica
Una vez más, la tecnología acude
en ayuda de la empresa para optimizar la gestión
y reducir costes. Primero fueron las herramientas
de gestión empresarial, de reporting y
de business intelligence las que colaboraron en
la mejora de procesos en las empresas. Ahora le
toca el turno a un apartado muchas veces olvidado
pero igual de importante en el apartado de gastos
de una empresa. Me refiero a los procesos de envío
y recepción de facturas, unos procesos
que, mientras la tecnología iba alcanzando
otros campos, no han sufrido evolución
en los últimos años.
Básicamente, una factura electrónica
es un documento digital que contiene todos los
datos de una factura tradicional y que ha sido
firmado digitalmente para, como veremos más
abajo, ofrecer una total seguridad. La factura
digital es, a todos los efectos, una factura,
es decir, plenamente válida según
la ley de IVA, para el pago de impuestos y la
deducción de cuotas.
La Orden Ministerial HAC/ 3134/2002, de 5 de diciembre,
estableció las bases jurídicas para
la introducción de la factura electrónica
en las relaciones comerciales con la misma validez
legal que la factura tradicional. La Orden Ministerial
se complementa con la Resolución 2/2003,
de 14 de febrero, de la Dirección General
de la Agencia Estatal de Administración
Tributaria. Para dar validez legal a una factura
simplemente es necesario que esté firmada
digitalmente. La firma digital no debe entenderse
como una firma manuscrita, ya que en ningún
caso se exige que las facturas se firmen manuscritamente.
Y es precisamente la Firma Electrónica
asociada a la factura la que ofrece una doble
garantía al usuario. Por un lado, la firma
electrónica asegura la identidad del emisor
–lo que se denomina autenticidad- y, por
otro lado, también garantiza que la factura
no ha sido manipulada durante el envío
–conocido como integridad-. Este último
aspecto hace imposible el repudio de la factura.
Aunque pueda parecer lo contrario, el contenido
de una factura electrónica es similar al
de cualquier factura tradicional y se admite cualquier
formato de factura -doc, xml, pdf, html, edifact,
etc.- siempre y cuando respete el contenido legal
exigible a cualquier factura. Estos datos incluyen
el número de factura, denominación
social, CIF, una descripción de la operación
referida y la fecha de emisión.
Tecnología a tomar en cuenta
Sin querer entrar mucho en detalle, el proceso
de emitir facturas electrónicas parte de
la obtención del contenido desde su ERP
o Sistema de Gestión Interno (SAP, Oracle,
etc.). El siguiente paso es utilizar una rutina
de firma electrónica. Este proceso se realiza
utilizando un certificado digital. La Agencia
Tributaria muestra en su página web cuales
son las entidades certificadoras válidas
para la facturación telemática.
Una vez que el proceso de firmado se ha realizado
tan sólo es necesario almacenar de forma
electrónica la e-factura para que sea accesible
ante cualquier solicitud de la Agencia Tributaria.
Otro punto a tomar en cuenta es la forma en la
que el receptor de la
e-FACTURA la obtiene. Actualmente, la tendencia
es participar en un sistema global de facturas
que permita, dar acceso a la consulta, conformación,
impresión, descarga y almacenamiento online
de las facturas. Este acceso se puede realizar
mediante su navegador web, planteando la misma
lógica de seguridad que los servicios online
de su banco, correo electrónico, etc.
Ventajas de la facturación electrónica
Según los factores que tengamos en cuenta,
el ahorro medio que supone una factura electrónica
en comparación con la factura tradicional
se sitúa entre los dos y tres euros. Esta
cifra puede parecer exagerada, pero la facturación
tradicional lleva implicados unos gastos más
allá del papel y el franqueo. Tenemos que
contar con la introducción de los datos
en los sistemas informáticos de la empresa
receptora, la impresión de la factura,
el almacenamiento, los posibles errores en su
envío, etc.
Por otro lado, tenemos que incluir los costes
no tangibles pero que afectan a la competitividad
de una empresa. Con la facturación electrónica
podemos integrar nuestro ERP con la gestión
de las facturas para automatizar totalmente la
emisión y recepción de las mismas,
eliminando la intervención humana y el
factor de error asociado. Y no debemos despreciar
el indudable ahorro de tiempo, ya que en el mismo
momento que una factura está lista, es
enviada. Con todo esto, podemos mejorar el control
financiero de la organización gracias a
la disponibilidad total de información
de las facturas emitidas y recibidas.
|